¡¡TESTIMONIOS DE LOS MARCHANTES!!

Estos son los resúmenes de las experiencias de algunos de los marchantes hechos durante, como no…¡¡¡ las caminatas diarias!!!
MARIO – Mostoles – Sevilla la Nueva
La primera vez que me contaron en un bar que estaban reuniéndose en las plazas después del 15M, lo primero que pensé fue que serian unos energúmenos, violentos, etc. Pero a los dos días de haberlos criticado, me dije: te has equivocado, Mario. Me informé y empecé a ir a Sol, y luego a las asambleas de pueblo, que ha sido lo mejor que ha hecho el movimiento: extenderse a la localidad pequeña, o sea, al barrio, al bar de tu casa, con tus vecinos, a resolver lo global desde lo local.
Lo que más me gusta de la Marcha es aprender cosas de los caminantes y de la gente de los pueblos, es un enriquecimiento increíble. Yo creo que un cambio de conciencia es lo que revoluciona. Si nos cambiamos a nosotros mismos, cambiamos el mundo. Y ese es un cambio perdurable, porque sale del interior de cada persona.
 OSCAR – Dordrecht (Holanda)
Lo que más me sorprende es que, por muy desorganizada que sea la Marcha, funciona igual. Cada día llegamos a tal o cual sitio, tenemos que comer y donde dormir, hay música, hay gente que habla, que discute sobre cosas importantes. El hecho de que eso pueda hacerse sin que haya alguien que decida es sorprendente. A pesar de nuestros problemas prácticos, ya sean internos, sociales… la marcha sigue.  Estoy aprendiendo cada día un montón de cosas sobre cómo funciona la sociedad humana global. Aquí, a escala pequeña, puedes entender todas esas dinámicas.
Me gustaría que esta acción sirviera para conseguir una sociedad más autosuficiente, con su agua, su energía, sus alimentos… porque estoy convencido de que, sin esa autosuficiencia, no es posible una democracia. Si tú dependes de grandes empresas, no puedes decidir por ti mismo. Es necesaria una nueva estructura jurídica, económica y social que esté basada en las personas.
VINCENT – Nines (Francia)
Cuando vi lo que sucedió en Sol, pensé que me gustaría encontrarme con ellos. Un día me fui de casa con la mochila, y desde entonces he pasado mucho tiempo solo, en los bosques, andando y reflexionando. Al enterarme que la Marcha pasaba por Bayona, cogí el tren hacia allí. Llovía mucho, y había muchas tensiones, pero me gustaba tanto la idea de andar en grupo, con gente que quiere cambiar el mundo, exactamente como yo, que empecé a andar. Y desde ese momento, no puedo salir.
La idea misma de ir andar es casi un milagro. La marcha es un esfuerzo anormal, casi deportivo. Además, hay tanto tiempo para hablar juntos y confrontar nuestras ideas con las de otros… Aquí hay de todo, también personalidades muy fuertes, pero hay que vivir con ellas, y entendernos.
ANA – Tolosa
Cuando ibais a pasar por Tolosa, formamos en seguida un grupo de diez personas súper ilusionadas para dar la bienvenida, y se volcó todo el mundo. Después de la asamblea, mucha gente me dijo que era la primera vez que asistía a una asamblea del 15M, que se había emocionado un montón; son esos inicios de subidón, en los que descubres algo con lo que te identificas, y de manera espontánea, surgió el iniciar una asamblea allí, donde no la había. A veces, igual pasáis por pueblos, en los que es difícil sentir lo que has dejado allí, pero quedar, queda.
A la marcha, vine con mi marido e hijos para que, por lo menos, lo vivan un par de días, porque ellos lo apoyan,  pero un poco desde fuera, y muchas veces acabo dando más tiempo a esto del que debiera, teniendo los hijos que tengo. Y era una forma de que entendieran, acompañándome, el porqué es tan importante para mí, porque yo estoy segura de que lo van a ver.
CRISTO – Santiago de Compostela
A veces, la gente usa este movimiento en general y la marcha en particular, para intentar recibir aplausos, para satisfacer su ego; otros muchos lo usan para comer porque no tienen, o para hacer turismo porque no tienen otra cosa que hacer, pero también hay muchas personas que sí están realmente implicadas, que sí se preocupan de lo que dicen  los demás, que intentan que funcionen las cosas. Lo mejor es eso, y el entusiasmo con  el que nos recibe la gente de muchos pueblos, que nos dan todo su apoyo, y momentos como nuestro paso por Cogollos, cuando unas niñas de once años crearon ellas mismas la asamblea de su pueblo.
Lo que ha sucedido tras el 15 de Mayo, me da un poco más de fe en la humanidad, no me esperaba eso del género humano. Al menos, parece que hay posibilidades de querer cambiar, en vez de seguir con lo mismo. La gente tiene que intentar aprender a vivir con lo que realmente necesita, no con lo que vende la televisión. El hecho de que a veces parezca un poco pesimista, es porque sé que se pueden hacer las cosas mucho mejor, pero también hay que ser un poco blandos con las personas que están empezando todavía en esto de la justicia y de dejar los egos en pos de un bien común.
SERGI – Barcelona
La marcha es una reproducción en miniatura de la propia sociedad, y los problemas aquí son, prácticamente, los mismos: hay gente con problemas de alcohol, gente que ha pasado por problemas de drogas, gente impaciente, gente agresiva, gente muy buena, gente muy preparada… un poco de todo. Si no estuvieran, o no los admitiéramos estaríamos perdiendo esas realidades. A veces la convivencia se vuelve difícil, pero solucionar esos problemas, ya es un aprendizaje, y aquí estamos todos para aprender muchas cosas, entre otras, aceptar al diferente, y a que cada uno pueda desarrollar su propia personalidad, y a lo mejor la gente que a lo mejor da más problemas, sale de esta experiencia con algo positivo para sí mismo o para los demás. La sociedad tiene que ser un poco más inclusiva.
A la marcha me uní en mi mes de vacaciones. Trabajo de fresador en una fábrica, a la vez que me formo como profesor. Creo que los cambios que puedan producir este movimiento, no van a ser de aquí a mañana, porque desde que nace una manera de pensar, hasta que hay cambios en el Sistema, suelen pasar años y años.
ADRIAN – Burdeos
Para mí, la marcha es un símbolo: el pueblo español ha cruzado Francia, ha cruzado Europa, no sólo para ir a Bruselas, sino para ir encontrándose gente y para que esta revolución no sea sólo de España, sino de toda Europa. Y el símbolo de camino es muy muy importante, porque lo que importan son los pasos, el caminar hacia un mundo mejor.
La gente tiene respeto a lo que hacemos. La marcha es muy dura, y la gente piensa: vale, si ellos van hacia Bruselas andando, ¿por qué yo no puedo hacer cosas más pequeñas, pero también importantes?

#marchestobrussels

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